El Nácar, una piedra orgánica que simboliza la calma, la feminidad y la protección. Su brillo iridiscente refleja luz y armonía, ayudando a equilibrar las emociones y atraer serenidad al corazón.
El nácar es conocido por aportar tranquilidad, fortalecer la intuición y proteger de energías negativas, convirtiéndose en un amuleto de paz y bienestar.